Y ahora, después de los muchos testimonios que se han dado de él, éste es el testimonio, el último de todos, que nosotros damos de él: ¡Que vive! Porque lo vimos, sí, a la diestra de Dios; y oímos la voz testificar que él es el Unigénito del Padre; que por él, por medio de él y de él los mundos son y fueron creados, y sus habitantes son engendrados hijos e hijas para Dios.

D&C 76:22-4

Nunca debemos olvidar que nuestra vida terrenal es nuestra etapa de probación, pero ciertamente llegará el momento en que veamos todas nuestras tribulaciones actuales desde la perspectiva correcta, y entonces ya no tendrán poder para herirnos, porque estaremos libres para siempre de ellas. También descubriremos que, manteniéndonos firmes en la fe, las hemos convertido por la gracia de Dios en peldaños que han contribuído a nuestro progreso.

En muchas ocasiones la adversidad nos llega como consecuencia de transgredír los mandamientos de nuestro Padre Celestial, y hubiera sido perfectamente evitada si nos hubiéramos sometido a la Voluntad de Dios, reconociendo que todas las advertencias de las Escrituras no tienen un mero fin prohibitivo, sino que su finalidad es preservarnos de sufrír consecuencias indeseadas.

Esta realidad debe ser para nosotros los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones) y para todos, un poderoso incentivo para escudriñar las Escrituras y escuchar las instrucciones de nuestros Profetas, obedeciendo con confianza, porque siempre estaremos agradecidos de hacerlo.

Hasta podremos ver minimizados nuestros problemas y calamidades, cuando nos detenemos a considerar la adversidad experimentada por muchos santos en sus vidas personales, y por muchos pueblos, de los cuales las Escrituras nos acercan un fidedigno testimonio, a los fines de fortalecernos.

El alimento espiritual con el cual nos nutre la Iglesia, es la “barra de hierro” que nos permite avanzar con paso firme y esperanzado, en todas las circunstancias.

Es natural que experimentemos confusión cuando la adversidad nos visita. Y es muy necesario comprender que no siempre la adversidad es consecuencia de nuestra desobediencia. Este es un punto muy importante, que no debemos perder nunca de vista, para no caer en confusiones y errores. Esta vida tiene como finalidad facilitarnos el progreso, y no siempre las consecuencias del pecado se hacen ver inmediatamente, ni la perfecta santidad nos asegura que por ello nos veresmos libres de las tribulaciones.

En nuestra vida cotidiana podemos verificar vez tras vez situaciones adversas que experimentan los santos fieles. Creo sinceramente que no debemos buscar mas razón a esto, que el inescrutable designio de Dios para facilitar nuestro progreso.

Y quien mas, quien menos, cualquiera sea la edad que tengamos y sean cuales fueren nuestras circunstancias personales, todos podemos decír que ya hemos verificado en nuestras vidas, y en alguna medida, esta realidad que caracteriza la vida humana.

Por eso, es nuestro deber como santos ejercitar en todo momento y lugar el amor fraterno y la solidaridad para con quienes atraviesan tormentas de pruebas y  dificultades, y brindarles nuestra ayuda espiritual y material para aliviar sus sufrimientos y hacerles saber que no están solos.

Pero ante todo, que nuestra ayuda y solidaridad cumpla la función de recordarles que la verdadera ayuda y fortalecimiento la están recibiendo

Tal es la importancia de nuestro servicio a los demás, y por eso debemos verla en su verdadera e imponente dimensión: Un servicio al propio Jesucristo, en la persona de nuestro prójimo. Y sabemos que cualquier cosa que podamos hacer por Él, siempre será poco, porque con Su vida nos redimió.

Por otra parte,  siempre debemos descansar en la certeza de que nuestro Padre Celestial es fiel para no permitír que seamos tentados mas allá de lo que podemos resistír. Por eso debemos esforzarnos constantemente por sobreponernos a estos desafíos que la vida nos propone, teniendo siempre en mente la corona de gloria que espera a quienes permanecen fieles hasta el fin.

7 comentarios

  1. juan francisco litano dice:

    Ls bendiciones del Señor se manifiestan en mi familia ymás aún en mis tres hijos misiobneros

  2. edison Anza dice:

    Desde que conoci el evangelio mi vida cambio por completo, todavia tengo cosas por cambiar, nos vamos de este mundo y todavia no sabemos si logramos hacer la voluntad del señor tal como el quiere, hay veces que le pregunto a nuestro padre celestial que debo hacer, padre, para ayudar al projimo y hacer tu voluntad? que mas me falta? he hecho algo por jesus que expio por nuestros pecados?

  3. juan grandon diaz dice:

    la adversidad es un punto de prueba en esta mas vida en el cual somos probados de diferentes formas pero es hay donde no todos soportan la adversidad pero nuestro padre celestial sabe y conoce nuestro corazon .

  4. Maria dice:

    hola!!!!!!!!!!!!!! queridos hernmanos de Trujillo, quisiera saber exactamente el lugar donde se construira el templo. Porque he oido rumores que no sera en el lugar previsto, como yo estoy muy muy lejos de Trujillo queria saber si alguien sabe. gracias y bendiciones.

  5. ROSA HERRERA dice:

    GRACIAS AL ESPIRITU SANTO PUEDES SENTIR PAZ Y FELICIDAD SEA LA CIRCUNSTANCIA QUE ESTES PASANDO YO HE SENTIDO ESTE REGOCIJO Y PAZ AL BUSCAR SU COMPAÑIA.

  6. silvana valdez dice:

    La adversidad refina tu ser y te ayuda a apreciar cada bendicion que recibes de tu Padre celestial.

  7. Evelio Salinas dice:

    En verdad, el evangelio de Jesucristo, ha bendecido mi vida y el de mi familia… Saludos.

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