Ahora bien, tal vez pienses que esto es locura de mi parte; mas he aquí, te digo que por medio de cosas pequeñas y sencillas se realizan grandes cosas; y en muchos casos, los pequeños medios confunden a los sabios. Y el Señor Dios se vale de medios para realizar sus grandes y eternos designios; y por medios muy pequeños el Señor confunde a los sabios y realiza la salvación de muchas almas.

Alma 37:6-7

En los 1980s, se llamo a los miembros de la Iglesia Mormona a regresar a los valores tradicionales. En particular, se les exhortó a estudiar el Libro de Mormón como una manera de fortalecer su fe en Jesucristo y recibir guía en sus pruebas.

En 1972 se estableció un programa sistemático del estudio de la doctrina del evangelio para la Escuela Dominical. Los únicos libros que se estudiarían serían: la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios, y la Perla de Gran Precio. Se estudiarían en una rotación de ochos (después cuatro) años. Poco tiempo después, todo el currículo de la Iglesia estaba atado a las escrituras.

El horario de las reuniones del domingo se consolidó en un bloque de tres horas los domingos, “remplazando el horario tradicional que consistía de las reuniones del sacerdocio y la escuela dominical en la mañana, la reunión sacramental por la tarde o temprano en la noche, y las reuniones auxiliares durante la semana.” Esto fue un resultado del objetivo de la Iglesia de permitir que las familias “estudiaran las escrituras y participaran en actividades dominicales adecuadas juntas.” El nuevo horario de reuniones también dio alivio a los desafíos de transporte de muchos miembros.

Como resultado de estos cambios, en 1990, la Iglesia estaba más preparada que nunca para “acomodar nacionalidades y culturas.” Los líderes continuamente se enfocaban en las doctrinas tradicionales. Los discursos de la Conferencia General animaban el amor, el servicio, el hogar, la familia, y la adoración al Salvador (Ensign [May 1990]:6-8). El esforzarse por estos valores es una parte significante de lo que significa ser mormón.

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